Durabilidad y caducidad del turrón

La alta concentración de aceites (procedentes de los frutos secos con los que se fabrica el turrón) así como la alta concentración de azúcares, permite que el turrón se conserve en bastante buen estado durante muchos meses. Estos dos ingredientes crean un ambiente poco propicio para el desarrollo de hongos y bacterias. Un turrón que se almacene protegido de la luz y bajo unas condiciones de temperatura constantes puede aguantar en perfecto estado hasta 10 meses, llegando incluso hasta los 15 meses para algunas variedades concretas de turrón. Aquellas variedades que peor resisten el paso del tiempo son los que no tienen como ingredientes principales una combinación de ambos ingredientes, como pueden ser los turrones de yema, los que incorporan ingredientes poco habituales como cacao o fruta desecada… Así mismo el turrón de Jijona (donde la almendra está picada) se conserva mejor que el turrón de Alicante, ya que el primero consigue soltar más aceites procedentes del fruto seco y por tanto ayudan a la conservación del producto.

Apto para el consumo pero con mal gusto

Aunque el turrón puede aguantar perfectamente hasta un año y su consumo a largo plazo no implica riesgos para la salud, puede ser que pierda su sabor original o se agrien las almendras y frutos secos con los que se prepara. Así que, incluso no habiéndose cumplido la fecha de caducidad y comerlo no le cause ningún perjuicio, puede ser que el producto no tenga buen sabor.

Cómo conservar correctamente el turrón

Como hemos dicho los propios ingredientes que se utilizan para la fabricación del turrón (azúcar y frutos secos que sueltan aceite) crean un ambiente poco propicio para el desarrollo de bacterias. Sin embargo si quiere asegurarse que el turrón se conservará correctamente durante muchos meses basta seguir las recomendaciones que le damos a continuación.

No guardar cantidades pequeñas

Cuanto mayor sea la cantidad de turrón que almacene mayores posibilidades tiene de que este se conserve en buen estado. Las sobras de turrón ya abierto y a medio consumir es mejor descartarlas o preparar alguna receta como el helado de turrón.

Conservarlo en su propio envase

Los fabricantes envasan la mayoría de turrones al vacío, dificultando la proliferación de bacterias en su interior. Si mantiene esa estanqueidad será más difícil que el turrón acabe en mal estado.

Guardarlo en la nevera

Las bajas temperaturas de la nevera no ayudan a la proliferación de bacterias y microorganismos en los alimentos y por tanto también ayudan a una mejor conservación del turrón.

Protegerlo de la luz

La luz solar puede desencadenar reacciones químicas que pueden estropear el turrón. Guardarlo en la nevera le ayudará también a protegerlo de la luz.