¿Se puede volver a tapar una botella de cava?
La respuesta corta es sí, se puede volver a tapar una botella de cava. Ahora bien, hacerlo bien marca la diferencia.
El cava es un vino espumoso que debe servirse muy frío y su esencia está en las burbujas. En cuanto lo sacas de la cesta de Navidad y lo descorchas, el gas empieza a escaparse poco a poco. Por eso, si sobra después de una comida o de una celebración algo habitual es intentar conservar al máximo esa presión y frescura.
Qué pasa cuando abres el cava
Al quitar el corcho, la presión acumulada en la botella se libera. El gas carbónico, responsable de la efervescencia y de parte de los aromas, empieza a disiparse.
No ocurre de golpe, pero sí progresivamente. Si la botella queda abierta sin protección, en pocas horas el cava perderá viveza y parte de su carácter.
Cómo volver a cerrarlo correctamente
El tapón original no sirve
Aunque a veces se intenta, volver a introducir el corcho no es buena idea. Una vez extraído, pierde su forma y ya no sella herméticamente.
Tapón especial para espumosos
La mejor opción es utilizar un tapón específico para vinos espumosos. Está diseñado para:
- Sellar bien la botella.
- Mantener parte de la presión interior.
- Reducir la pérdida de gas.
Cuanto antes lo coloques después de servir, mejor conservará sus cualidades.
Cómo guardarlo una vez cerrado
Una vez bien tapado:
- Guárdalo en la nevera.
- Mantén la botella en posición vertical.
- Evita movimientos bruscos.
En frío, el gas se mantiene mejor y el cava conserva más frescura.
Siguiendo estas pautas, puede aguantar razonablemente bien entre 24 y 48 horas.
Errores que aceleran la pérdida de burbujas
Conviene evitar:
- Dejar la botella abierta sin tapón.
- Guardarla fuera del frigorífico.
- Agitarla antes de servir.
- Intentar cerrarla con el corcho original.
Estos detalles influyen más de lo que parece.
¿Hasta cuándo merece la pena beberlo?
El cava no se “estropea” de inmediato, pero sí pierde intensidad con el paso de las horas. Al día siguiente puede seguir siendo agradable, aunque con menos efervescencia y algo menos de brillo aromático.
Cuanto antes se consuma, mejor será la experiencia.
¿El cava caduca de un año para otro?
Aunque no tiene fecha de caducidad estricta, los expertos aconsejan consumirlo dentro de los 12-18 meses siguientes a su adquisición para garantizar su frescura.
Los cavas jóvenes se disfrutan mejor en el primer año, mientras que los reserva o gran reserva pueden durar de 3 a 5 años.
Pasados estos plazos recomendados no se vuelve tóxico, pero pierde la burbuja, cambia de color y sabor, y se vuelve plano.
Para que dure más, mantenlo en posición vertical (o ligeramente inclinada para humedecer el corcho), en un lugar fresco (6-12ºC), oscuro y sin vibraciones.