El origen del chocolate

El chocolate es uno de los productos más utilizados en el sector alimentario usado en muchos de los mejores dulces que conocemos hoy en día. También es un ingrediente imprescindible en los lotes y cestas de Navidad con chocolate. Pero, ¿se ha preguntado alguna vez de dónde proviene y cuál es su origen?

Todo el chocolate que se cultiva en el mundo proviene de México, donde era un alimento muy importante para la sociedad azteca. El chocolate era muy apreciado también como moneda de pago comercial. Los aztecas tomaban el chocolate líquido y mezclado con especias, dando como resultado una bebida muy energética, espesa y amarga que tenía el nombre de tchocolatl. Tras el declive de las culturas precolombinas después de la llegada de los europeos, el chocolate llega a Europa a través de los puertos portugueses y españoles y empieza su expansión por el mundo. Fue a partir de aquí cuando se empezó a cultivar chocolate en el continente africano.

Diferentes tipos de chocolate en la mesa

De la bebida a la tableta

Hasta el siglo 19 el chocolate fue siempre una bebida líquida. La invención de la prensa hidráulica permitió extraer la manteca de cacao y por tanto crear chocolate sólido, ya sea en tableta, polvo, barras etcétera. Actualmente la mayor parte de la producción mundial de chocolate proviene de África, siendo Centroamérica y algunos países asiáticos los segundos y terceros en cuanto a producción.

Tipos de chocolates

Partiendo de un mismo producto se pueden crear gran variedad de versiones de este. Veamos qué tipos de chocolates puede encontrar en el mercado.

Chocolate negro

También conocido como chocolate sin azúcar (a pesar de qué muchos lo lleven), el chocolate negro debe tener como mínimo un 55% de cacao, hasta un 90% en el caso de los más puros. El resto es azúcar y pasta de cacao, consiguiendo un sabor más o menos amargo y cercano al sabor original del chocolate cuanto más cacao tenga la mezcla. Este tipo de chocolate suele carecer de leche y lácteos en general.

El chocolate negro suele ser uno de los tipos de chocolate más disfrutados por los amantes de éste, ya que debido a su alto porcentaje de granos de cacao, tiene un sabor y aroma intensos. Este chcolate también tiene buenas propiedades nutricionales al ser una fuente rica de antioxidantes y estar lleno de nutrientes como hierro, zinc y magnesio.

Chocolate con leche

El chocolate con leche se produce de la misma forma que el chocolate negro con la única diferencia que se añaden lácteos a la mezcla, normalmente leche en polvo. El hecho de añadir leche a la mezcla es en perjuicio del porcentaje de cacao, que normalmente se queda entre el 20 y el 40%.

Chocolate blanco

El único ingrediente que permite llamar “chocolate” al chocolate blanco es la manteca de cacao, es decir la grasa. Para preparar el chocolate blanco no se usan granos de cacao en absoluto, solamente la manteca del cacao, azúcar, lácteos como leche en polvo y emulgentes.

Chocolate con almendras o avellanas

Tanto la versión negro como con leche se puede elaborar con frutos secos, normalmente almendras o avellanas. A nivel nutricional y sobretodo si se trata de chocolate negro con bajo porcentaje de azúcar, con añadir frutos secos al chocolate se consigue un alimento rico a la vez en hidratos de carbono complejos y proteínas.

Tres tabletas de chocolate blanco negro y con avellanas

Chocolate con frutas

Se trata de aquellos tipos de chocolate que lleven alguna fruta (naranja, limón, fresa, etc.), ya sea fruta confitada, seca o entera. La relación entre la fruta y el chocolate varía dependiendo de la marca. Este tipo de chocolate suele ser la elección de los amantes del chocolate y frutas frutas como cítricos.

Calorías en los principales tipos de chocolate

Tipo de chocolate Calorías (en 100g) Grasas (en 100g) Azúcares (en 100g)
Chocolate Negro (75-85% cacao) 598 kcal 42.6g 24g
Chocolate Blanco 538 kcal 32.1g 59.1g
Chocolate con Leche 534 kcal 29.7g 51.5g


Nuestro consejo a la hora de escoger un chocolate

Desde Cestas Martí le recomendamos escoger chocolates que sean lo más fieles posible a la esencia del producto en sí. Evite los chocolates que contengan muchas grasas ya que se usan para abaratar el producto y no son en absoluto recomendables para la salud. En el caso del chocolate menos es más: cuantos menos ingredientes lleve el cacao y más puro sea, más saludable y fiel al sabor original será. En nuestras cestas de Navidad y lotes navideños ofrecemos sólo los tipos de chocolate de la más alta calidad, ¡descúbralas!