Las fiestas son sinónimo de cava, una bebida para compartir en familia. En Cestas Martí contamos con los mejores cavas en nuestras cajas de navidad. Si es usted un apasionado del cava como nosotros, también le puede interesar saber cómo elegir un cava de Navidad.

Un brindis con cava es signo de buenos presagios pero ¿Cuál es su origen?

El cava deriva del vino, por lo tanto, su origen más directo lo encontramos en la agricultura vinícola desarrollada, en el Mediterráneo, a través del comercio griego y romano. La destilación como negocio prospero se mantuvo, en Cataluña, durante la Baja Edad Media y ya en el siglo XVII la excelente relación con el país vecino a través del comercio del corcho del Ampurdán, las firmas Ruinart en 1729 y Möet en 1743 fueron las primeras en comprar tapones de este material, y la plantación en masa de viñas capaces de una abundante producción condicionaron el impulso económico del sector en la región.

La leyenda asegura que Dom Pierre Pérignon, un monje benedictino nacido en 1638, fue el primero en conseguir un vino espumoso. No se tienen datos biográficos sobre la figura de Pérignon, pero existen referencias obvias sobre su capacidad como bodeguero, su uso del corcho como magnífico elemento para conservar el precioso gas y de sus dotes para distinguir la procedencia de las distintas uvas por medio de un sencillo análisis sensorial. Dom Pérignon guardaba sus vinos en botellas, no en botas de roble, elemento imprescindible para encerrar las pequeñas burbujas que necesitan de un recipiente pequeño que soporte una alta presión.

También queda claro, pero, que las burbujas no procedían de una doble fermentación esta técnica comenzó a desarrollarse posteriormente tras el salto cualitativo en la fabricación de botellas sopladas a mano, capaces de soportar el CO2 que se desprende de la descomposición de las levaduras debida a la adición de azúcar a la botella. Pero esta descomposición generaba un poso desagradable para el que se inventaron dos formas primitivas de eliminarlo.

La primera consistía en hacer caer hacia el cuello de la botella, mediante movimientos secos, los posos que se depositaban en el corcho y una vez conseguido se trasvasaba el líquido hacia otra botella. La segunda consistía en dejar caer los asentamientos en el culo de la botella. Ambas técnicas conseguían mitigar los desagradables posos pero en cambiar el líquido de recipiente las tan apreciadas burbujas tendían a desaparecer.

Existe una amplia bibliografía que sitúa a Madame Clicquot, en 1818, como la pensadora para el método de los pupitres, la mejor arma para liberarse de los molestos residuos. Aunque esta técnica ocupaba demasiado espacio y pronto se desarrolló la formula hacia los dos laterales inclinados, uso que aún en día vemos en las cavas. Por lo tanto, desde 1830 todas las bodegas utilizaban, ya, el procedimiento Champenoise al cual se llegó mediante un proceso empírico en el que coincidieron una larga serie de factores. Este método tiene denominación de origen en la Champaña francesa y la normativa de la Comunidad Europea impide que aparezca en la etiquetas del cava, y de cualquier otro vino que no nazca en esa región. Pero lo procesos que dieron lugar al cava se basan en este sistema.

Esta nueva técnica en la elaboración del vino tardó en llegar al Estado Español. Todo y que en Cataluña se instalaron industriales franceses del sector de los tapones de corcho, el panorama vitícola no obtuvo grandes progresos.

Por lo tanto, en la figura de Dom Pérignon, en la de Madame Clicquot, personaje clave tanto en la evolución como en la comercialización, Ruinart y otros, encontramos las bases sobre las que más adelante se cimentarían la elaboración y producción del cava.

Tanto si quiere hacer un regalo a un familiar o si busca regalos de navidad para su empresa las puedes encontrar en Cestas Martí. Seleccionamos los mejores cavas para incluirlos en nuestras cestas de navidad.