Los buñuelos navideños son un postre que no puede faltar en esta temporada de fiestas, acompañados de turrones y mazapán, y chocolate a la taza. Los también llamados beignets, son un bocadito esponjoso, sabroso y muy fácil de preparar. Su receta es simple y quedan unos resultados excelentes. Únicamente se fríe la masa y luego se polvorea con azúcar glace. Aun así, existen más versiones donde se incluyen manzana o hasta patata.


Ingredientes para preparar buñuelos

Cuando se disponga a preparar buñuelos para navidad, deberá contar con los siguientes ingredientes para conseguir la receta perfecta:

¼ taza de harina de trigo (150 gramos)
1 cucharada sopera de azúcar
1 huevo
2 cucharadas soperas de mantequilla
2 cucharadas soperas de agua
2 cucharadas soperas de leche entera
Aceite de girasol para freír
20 gramos de levadura fresca
Azúcar glace
Una pizca de sal

Preparación de los buñuelos

Lo primero que hay que hacer es mezclar la leche, el agua, la levadura y el azúcar en un bol. A continuación se agrega el huevo y la cantidad de harina y mantequilla derretida necesaria. Se trata de mezclar bien los ingredientes con una cuchara para conseguir una masa homogénea. Cuando coja más forma hay que terminar de amasarla con las manos.

Se reúne toda la masa posible para hacer una sola bola y se deja en un bol tapado con plástico film. Es importante dejarla reposar en la nevera durante una hora. Mientras tanto se espolvorea una superficie limpia con harina.

Pasado el tiempo requerido, la masa habrá crecido gracias al enfriamiento conseguido con el refrigerador. A continuación se tiene que extender en la superficie preparada. Es importante tener en cuenta que hay que dejar un grosor de alrededor de un centímetro.

Teniendo preparado este espesor de un centímetro, se hacen proporciones pequeñas en forma de círculo, aunque también pueden tener cualquier otra forma.

Se calienta una freidora o una sartén a fuego medio y con abundante aceite de girasol o de oliva suave. Utilizando este tipo de óleo se evita dar más sabor a la masa.

Regular la temperatura del aceite es la parte más complicada del proceso. Si está poco caliente la masa se hundirá al fondo, y precisamente se necesita que se mantenga a flote. No obstante, si está demasiado caliente se seca la envoltura del buñuelo e impide que este crezca, además de dorarse rápidamente quedando crudos por dentro. Es fundamental que la primera tanda sea útil para acertar con la temperatura adecuada.

Se echan los buñuelos en poca cantidad, ya que van a doblar su tamaño y necesitan el espacio suficiente para ello. Si hace falta se les da la vuelta. En cuanto tengan un color dorado se sacan y se colocan en un papel absorbente para que acabe de chupar el aceite.

Una vez estén templados, se polvorean con azúcar glace y ya estarían listos para servir.

 

Solamente hace falta ponerse el delantal y empezar a cocinar este delicioso postre. Para brindarle a la mesa siempre va bien que vaya acompañado de otros productos como turrones, polvorones, mantecados, galletas o chocolate. Por ello, le presentamos nuestra bandeja de madera con un gran catálogo de dulces navideños de primera calidad donde encontrará todos estos artículos y más.