La cesta de Navidad, una costumbre muy arraigada a la cultura de nuestro país, tiene sus orígenes en una tradición romana con más de 2.000 años de antigüedad. La influencia que la sociedad transalpina tuvo en la península ibérica fue enorme, y de hecho los romanos construyeron los cimientos de lo que ahora es la sociedad española actual: el latín fue la base sobre la que se desarrolló el idioma español, fundaron varias de las ciudades que hoy en día son capitales de provincia, mejoraron radicalmente la red de caminos y vía de comunicación entre esas ciudades, importaron técnicas agrícolas hasta el momento desconocidas… La lista es interminable.

Las Saturnalia romanas: el origen de los “regalos de Navidad”

Bien es sabido por todos los historiadores, arqueólogos y antropólogos que desde el neolítico el ser humano tenía cierto control sobre el movimiento del sol y las estrellas y podía perfectamente medir su posición y calcular sus ciclos. En el caso de la sociedad romana las Saturnalia eran las fiestas paganas en honor al dios Saturno, dios de la agricultura, que se celebraban precisamente durante la semana del solsticio de invierno (el día más corto del año en el hemisferio norte, 21 de Diciembre). En esa época los campesinos habían terminado sus tareas agrícolas, después de la siembra de invierno y con poco que hacer hasta la llegada de la primavera, aprovechaban para descansar, relajarse y hacer ofrecimientos a Saturno para obtener buenas cosechas en la temporada siguiente.

La Sportula romana: la primera y original “cesta de Navidad”

Durante las Saturnalia se sucedían los banquetes, las celebraciones y era costumbre el intercambio de regalos. Uno de ellos era la sportula (pequeña espuerta, cesto), una cesta con alimentos que los patrones daban a sus trabajadores. La descripción de la sportula es bastante similar a lo que hoy conocemos como “cesta de Navidad”: un cesto de mimbre o caña que contenía conservas y comestibles. Con el tiempo algunos patrones fueron sustituyendo la sportula por dinero en efectivo, lo que ahora se conoce como “paga de Navidad”. Ahí fue donde nació por vez primera, la costumbre de obsequiar a trabajadores y personas cercanas con un cesto con alimentos.

De las Saturnalia paganas a la Navidad cristiana

El cristianismo adoptó muchas de las prácticas romanas a su culto: fechas, celebraciones y costumbres, aunque la tradición de que los patrones obsequiasen a los trabajadores durante las festividades no fue oficialmente introducida de nuevo hasta el siglo XIX. En esa época se extendió el hábito entre el sector público de regalar a los funcionarios una cesta con comestibles, costumbre que fue rápidamente adoptada por el sector privado. Durante esa misma época en otros países como Inglaterra surgieron prácticas similares, el famoso “Boxing Day”.

La cesta de Navidad moderna

En el sector público y privado, las cestas son uno de los regalos de Navidad para empresas que más triunfan, tanto para trabajadores, clientes y proveedores más cercanos. Es una muestra de reconocimiento y afecto por parte de la organización hacia aquellas personas que le ayudan a seguir funcionando y creciendo. En Cestas Martí somos expertos en diseñar cestas de navidad para todos los gustos y presupuestos. Disponemos de un amplio abanico de cestas que seguro cumplirán todas sus expectativas